La arquitectura del laberinto

Borges ya nos había planteado la analogía de la vida como un laberinto construido en el tiempo y no en el espacio. Nos planteó también un laberinto construido en un libro escrito con el fin de perder al lector entre sus páginas, una biblioteca contenedora del saber del universo.

En “El Proceso” de Kafka, el protagonista se ve envuelto en un laberinto judicial inexplicable y asfixiante (de esta narración surge el termino kafkiano aplicado a situaciones confusas y grotescas). El laberinto de Creta que daría forma a la idea más popular sobre laberinto no abandona el campo de la mitología, no deja de ser una idea.

Podríamos pensar que el laberinto arquitectónico no cumple otra función que no sea la de perder y confundir a quién lo habita. Vale la pena preguntarnos entonces del por qué la necesidad de su existencia.

Esos senderos confinados no saben que en el fondo están cumpliendo un papel más importante. El laberinto representa el caminar angustioso y desorientado del vivir, la perdición, la toma de decisiones, el desconocimiento del futuro, las encrucijadas,  la soledad, el tiempo, las búsquedas infructuosas, la incertidumbre, la impotencia, la condición humana.

La única función de la arquitectura del laberinto es su significado.

Autor: Esteban Calderón

Anuncios

Un comentario en “La arquitectura del laberinto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s